La carta al Director más estúpida de la historia.
La que escribió Raquel Berzosa en el País protestando por que se dedicaran fondos a campañas para la prevención de accidentes de tráfico, en favor del pescado congelado o contra el tabaco, en lugar de dedicar todos y cada uno de los recursos del Estado a prevenir la violencia machista. Uno podría argumentar que seguro que se nos cabrean si tenemos que forzar la argumentación para justificar que el Ministerio de Agricultura dedicara sus campañas a las mujeres (con comparaciones que seguro resultaban ofensivas) pero que un buen argumentario demagógico no te estropee la posibilidad de demostrar hintelijencia.
Y que se seleccionara por el País no deja de ser curioso. Tentado estoy de preguntar si no hay un filtro, pero está claro que no, que no lo hay y se publica cualquier cosa con tal de que caiga dentro del argumentario demagógico de Rosa Montero.
No hace falta forzar la interpretación. La carta no pide “dedicar todos y cada uno de los recursos del Estado a prevenir la violencia machista”. Sólo pide prestar más atención (tanta como a otras cosas) a establecer una presión social contra los maltratadores que acaban matando a personas. Es cuestión de prioridades. Puedes estar de acuerdo o no, pero despreciar así no tiene mucho sentido y es gratuito.
La carta protesta porque cada Ministerio se dedique a lo que tiene encomendado y no a la violencia machista. Dice “quizá en algún ministerio piensen que las mujeres muertas o amenazadas merecen menos campañas que la merluza congelada”. Me disculpará, pero el ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino debe dedicarse a las merluzas y no a las mujeres. Y la DGT al fomento del uso del cinturón y no a las mujeres. Y el de Sanidad repartir los recursos entre la prevención de los efectos del tabaquismo en los niños y la atención a las mujeres. Esta mujer protesta por todo eso. Y la descalificación no va tanto dirigida contra la señora, cuya opinión es muy respetable, sino contra el creiterio de selección de cartas del País.